Mares de recuerdos

El viento silba en las ventanas mientras el mar ruge en la distancia. La obscuridad se cierne sobre el horizonte y termina donde comienzan las luces del pueblo. En debiles tintileos se alcanza a vislumbrar el ir y venir de los arboles en su incansable danza. La monotonia del silencio esplendoroso se vuelve una ensordecedora verdad. No somos nada mas que un destello irónico en el tiempo que después, habrá dejado la huella de una sombra en el pasado...

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